GALLARTA
Pido
la paz y la palabras, Santander,
1955
el hierro es vizcaíno, que os encargo:
corto en palabras, pero en obras largo.
Tirso de Molina
Acaso el
mar. Tampoco. El hombre acaso.
Es el otoño.
Hermoso dios. La tierra
roja. La
piedra, roja. Acaso, un árbol
como la sangre.
Hermoso dios. La piedra
y el hombre.
Es el otoño.
Entonces. Caminábamos
hacia la
cima. El mar en letra impresa.
Corto en
palabras, pero en olas ancho.
Hacia las
cinco de la tarde. Ortuella
y el aire.
Entonces.
Entornó, no sé, los párpados
ella. Hermoso
dios de la miseria.
Y, ya en la
llambria, a vista de barranco,
el hierro.
Rey de los
ojos. Sófocles roñado.
Hundida
silla sideral. Paciencia.
Vizcaíno es
el hierro -el mar, cantábrico-,
corto en
palabras. Ley de los poemas
míos.
El tema es la admiración por la mina de Gallarta, un agujero inmenso al pie de una peña gigantesca acompañada de una vista excepcional del mar. Los agujeros horadados que dan entrada a la mina son los ojos cegados de Edipo, tragedia tratada por Sófocles. algunas entradas están cegadas como hizo Edipo cuando se arrancó a sí mismo los ojos al saber que se había casado con su madre y matado a su madre. El poeta va acompañado por alguna mujer de extracción social humilde y admira tanto la obra del hombre como el paisaje marítimo que contempla desde las altura, lo cual nos permite incluir el poema dentro de la etapa social.. No hay que olvidar que Blas de Otero estuvo trabajando en las minas para entender mejor su problemática obrera. Además se sirve el poeta del recurso a la intertextualidad citando al principio unos versos de Tirso de Molina que parafrasea al final del poema.
Formalmente encontramos características de su estilo en los encabalgamiento, la intertextualidad, el estilo nominal, la dislocación de las locuciones coloquiales (a vista de barranco en vez de a vista de pájaro). Como es propio de él encontramos un estilo nominal de oraciones unimembres sin verbo alguno, impresionista, que describe con pinceladas rápidas las impresiones, la luz, el día, el tiempo, la hora el paisaje, etc. En cuanto a la métrica sigue cultivando el verso de 11 líneas para combinarlo con uno de tres añadido a cada estrofa.