miércoles, 17 de septiembre de 2014

LISTADO DE ELEMENTOS QUE DEBEN GUARDARSE EN EL CUADERNO



LISTA DE DOCUMENTOS Y EJERCICIOS QUE  DBE CONSERVAR EL ALUMNO EN EL CUADERNO DEBIDAMENTE CORREGIDOS Y DESARROLLADOS

CAMPO CONCEPTUAL DE HOMBRE Y MUJER.


HOJA DE LA NOMINALIZACIÓN DE LAS ORACIONES

LISTADO DE TERMINOLOGÍA LÉXICO SEMÁNTICA

UNA HOJA DONDE SE CONTRASTAN DOS TIPOS DE RESÚMENES CON ERRORES LLAMATIVOS

REDACCIÓN DE ORTOGRAFÍA FRANCESA

EJERCICIO 40 (1, 2, 3, 4, 5 Y 7).

DEFINICIÓN DE TEXTO Y CUALIDADES QUE DEBE CUMPLIR

ESQUEMA DE LOS MARCADORES DISCURSIVO CON UN EJEMPLO DE CADA PAARÁMETRO

VOCABULARIO  DE "SOMNIFERO" Y "VICIOS"

 VOCABULARIO DE "FOBIAS"

ESQUEMA DE LA COHESIÓN SEMÁNTICA

COHESIÓN SEMÁNTICA DE "LETRINAS DE INTERNET"

ESQUEMA DE LA MODALIZACIÓN

LA MODALIZACIÓN  DE "LETRINAS DE INTERNET"

INTERROGATIVAS DIRECTAS, INDIRECTAS, RETÓRICAS

ESQUEMA DE EL REGISTRO

EL REGISTRO ESTANDAR,, CULTO Y  COLOQUIAL DE  "NO NEGATIVO"

EL TABÚ Y EL EUFEMISMO. DENOTACIÓN Y CONNOTACIÓN

EL VOCABULARIO DEL DOCUMENTO DE BAROJA

LA HOJA MODELO PARA EL COMENTARIO DE BAROJA

COMENTARIO DE LA MANIPULACIÓN IDEOLÓGICA DE LOS EUFEMISMOS


jueves, 29 de mayo de 2014

ultimas instrucciones


Hay que recordar que las últimas preguntas que han hecho tienen que ver con

Los registros
La modalidad subjetiva y objetiva
El nivel léxico semántico



No hay que olvidar que en literatura hay que llevar preparados los contextos de la Generación del 98
Generación del 27 y de la posguerra

Además, hay que aprenderse los autores, obras, año de edición y argumentos o temas correspondientes

domingo, 25 de mayo de 2014

Comentario a EL GRADUADO



El graduado
                Entre las víctimas de la crisis se encuentra un numeroso colectivo de jóvenes que han perdido su empleo y se ven ahora en la calle sin muchas esperanzas de encontrar otro. La mayoría trabajaba en la construcción. Colgaron los estudios en tiempos de vacas gordas, cuando la especulación inmobiliaria ofrecía oportunidades golosas: trabajos poco cualificados pero bien retribuidos que hasta les hacían sentirse importantes viendo cómo sus servicios eran requeridos en varias obras distintas al mismo tiempo. Antes los capataces iban a buscarlos a casa, se los rifaban, como quien dice. Hoy son ellos los que van de puerta en puerta mendigando no un andamio, sino una simple escoba, un rastrillo, una gorra de aparcacoches.
                La fantasía del dinero fácil y la economía alegre les hizo menospreciar la formación escolar. Sus profesores recuerdan aquellas discusiones sin salida en las que el argumento utilitario bloqueaba cualquier otra razón: para qué complicarse la vida hincando codos con la perspectiva de una universidad o unos módulos profesionales tras los cuales esperaba el desempleo, teniendo al alcance de la mano la posibilidad inmediata de ganar más que un arquitecto. Y el carné de conducir, y el coche, y unas diversiones de fin de semana que nunca podrían permitirse otros jóvenes sin ingresos.
                Años más tarde, expulsados del mercado laboral, sienten que alguien les ha estafado. Se les puso a la cabeza de una sociedad eufórica y manirrota cuando en el país ataban los perros con longaniza. Les atrajeron con el señuelo de un perfecto equilibrio entre trabajo y diversión en esta tierra de Jauja, madre del ocio y paraíso de los narcóticos no siempre ilegales. Hasta los inmisericordes bancos se mostraban solícitos con ellos ofreciéndoles hipotecas de duración ilimitada. Así que se apalancaron en el hogar paterno, disfrutando de su eterna y confortable adultescencia confiados en un porvenir que nunca se les antojó incierto.
                Pero ahora empiezan a volver sobre sus pasos, tratando de recuperar el tiempo perdido. Maldicen el día en que decidieron dejar de estudiar. Convertidos en personajes becketianos en busca ya no de la identidad -eso sería mucho pedir- sino del sustento, acuden a las aulas en masa para sacarse el graduado. Ese título elemental ha pasado a ser el Grial de su nueva cruzada en pos de la supervivencia, porque sin el graduado ya no te admiten ni en los cástings de los programas-basura. El problema es que la expedición los pilla analfabetos. Han invertido sus mejores años en anquilosar sus cerebros. Todavía nadie se ha ocupado de calcular las ingentes pérdidas de energía que esto supone para una sociedad que saldrá de la crisis, si es que sale, malherida en sus órganos más vitales. Entretanto ellos, que ni estudian ni trabajan, se consuelan pensando que por lo menos les han puesto nombre, una etiqueta de aire jovial y desenfadado. Los llaman 'generación Ni-Ni'. En fin.

                                                                                                                   J. M. ROMERA, 16-04-10
1. Tema y resumen (2 puntos)
2. Clasifique el texto de manera justificada, según la tipología textual, el ámbito de uso y el género textual (1 punto)
3. a) Estilística de los tiempos verbales (1 punto)
   b) El registro culto y el registro coloquial en el texto (1  punto)
   c) Características léxico semánticas del texto
4. Comentario personal sobreLa fantasía del dinero fácil y la economía alegre les hizo menospreciar la formación escolar.”, argumentando a favor o en contra y utilizando la expresión lingüística adecuada con coherencia y cohesión, riqueza léxica, variedad sintáctica y corrección ortográfica.

TEM A: A) LA GESTACIÓN DE UNA GENERACIÓN PROBLEMÁTICA SIN FORMACIÓN NI                          TRABAJO
              B) LA DIFÍCIL SITUACIÓN DE UNA GENERACIÓN SIN FORMACIÓN NI TRABAJO

miércoles, 14 de mayo de 2014

Justificación de los tiempos verbales en un texto. Ejemplo


 Al final de esta entrada, se encuentra la teoría de los tiempos verbales. Ahora vamos a responder a la cuestión de estilística de los tiempos verbales aplicados a Graduado según dicha teoría

     En vista de que la gestación de una generación es un proceso no es extraño encontrar los 4 tiempos básicos correspondientes a un planteamiento de explicación que va del pasado al presente.
Así, para explicar y describir lo que ocurría en el pasado, encontramos el pretérito  imperfecto:
Para explicar y describir por contraste lo que ocurre en el presente, encontramos el  presente durativo:
Para contar la evolución del proceso en momentos puntuales del pasado, encontramos el pret. perfecto simple:
Para las acciones en el pasado cuyo inicio no nos importa pero sí los efectos que ejercen sobre el presente tenemos el pret. perfecto:
1.      ESTILÍSTICA DE LOS TIEMPOS VERBALES (USOS DESPLAZADOS)

1.1.            MODO INDICATIVO
1.1.1.      PRESENTE:
Sitúa una acción en el momento en que se enuncia (Preparo la comida). Es el tiempo más utilizado, y por ello tiene un mayor número de usos desplazados:
·         Presente puntual. Expresa acciones acabadas que se dan en el momento presente: Chuta el balón; Cae al suelo.
·         Presente gnómico o proverbial. Es el característico de sentencias y refranes: Los hombres creen más por lo que ven que por lo que oyen.
·         Presente intemporal. Es el propio de los textos científicos que para expresar los resultados de la investigación se sitúa fuera de la contingencia espacio-temporal: El agua hierve a cien grados. El tabaco perjudica la salud.
·         Presente habitual. Presenta acciones que se producen habitualmente: Me levanto todos los días a las ocho. Estudia por la noche y practica deporte por la mañana.
·         Presente durativo: Para acciones que se desarrollan en un periodo más amplio , que se supone que se llevan haciendo, se siguen haciendo y continuarán haciéndose. ¿Qué haces ahora? Preparo unas oposiciones a notarías.
·         Presente histórico. Presenta como actuales hechos ocurridos en el pasado: En 1492 Colón descubre América. En 1977 se restaura la Monarquía en España
·         Presente por futuro. Acerca al presente hechos que ocurrirán en el futuro con la intención de hacerlos más seguros: Mañana vamos a la feria.
·         Presente de mandato. Se utiliza para dar órdenes: Tú te vienes conmigo.

1.1.2.      PRETÉRITO PERFECTO COMPUESTO:
Indica tiempo pasado y acción acabada. Hay que diferenciar los valores que aporta la forma simple de los valores de la compuesta. La primera expresa una acción pasada que no guarda relación con el presente y se siente como lejana. La segunda expresa una acción pasada y acabada, pero que guarda una relación con el presente (suele asociarse a períodos todavía no acabados), ya que el hablante la siente como cercana (antepresente). Ejs.: Este mes ha venido tres veces; Se cumplen diez años del acceso de España al euro. ¿Cree que ha sido positivo para nuestro país? Hemos perdido. Personalmente, sigo pensando que en el plano nacional ha representado un retroceso.
·         Valor de presente intemporal: A los niños siempre les han gustado las golosinas.

1.1.3.      PRETÉRITO IMPERFECTO:

Expresa una acción pasada vista en su transcurrir, no en su terminación. Es un tiempo relativo, pues se toma como referencia de otro. Ej.: Él llegó cuando yo salía.
·         Imperfecto de cortesía. Con algunos verbos como querer o poder se usa como fórmula de respeto al hacer peticiones, ruegos o sugerencias: Quería pedirle un favor.
·         Imperfecto fático. Se utiliza para proseguir una conversación interrumpida: ¿Decía usted?
·         Imperfecto futuro en el pasado. Se refiere a un hecho que sucedió en el pasado y estaba previsto para el futuro: El partido, ¿no era mañana?

1.1.4.      PRETÉRITO PLUSCUAMPERFECTO:
Expresa una acción pasada anterior a otra acción pasada (generalmente, la del pretérito perfecto simple). Es un tiempo relativo. Es una marca lingüística del discurso narrativo: Cuando llegaron, ya había puesto la mesa.
1.1.5.      PRETÉRITO PERFECTO SIMPLE:
Expresa acción pasada y perfectiva en el pasado. Frente al pretérito perfecto compuesto, que acerca la acción al presente, el pretérito perfecto simple se emplea para distanciar hacia el pasado remoto hechos que ya no tienen una vinculación afectiva con el presente vivo del hablante, o que, conscientemente, se tratan de una manera fría y desapasionada. Es imprescindible para expresar el desarrollo de acontecimientos históricos. Es la marca lingüística más significativa del discurso narrativo. Ej.: Y fue precisamente la Astronomía la que preparó el paso del estado teológico de la Ciencia al llamado positivo…
1.1.6.      FUTURO SIMPLE:
El futuro de indicativo expresa una acción venidera e imperfectiva: El domingo que viene nos iremos a París.
·         Futuro de obligación. Propio de los textos legales, administrativos y jurídicos: Los alumnos que hayan aprobado 2º de bachillerato deberán matricularse...
·         Futuro exhortativo/mandato. En ciertos enunciados el futuro tiene un valor imperativo: Irás ahora. No matarás.
·         Futuro de probabilidad: Ese terreno valdrá mucho seguramente.
·         Futuro intensificador. Utilizado para intensificar una cualidad generalmente negativa: ¡Seré tonto!
·         Futuro histórico. Se retrocede mentalmente en el tiempo para presentar como futuro una acción que ya ha pasado: El pensamiento ilustrado impulsará la economía del siglo XVIII.

1.1.7.      CONDICIONAL SIMPLE:
Expresa una acción futura, imperfectiva, con respecto al pasado o una posibilidad en el futuro: Me prometieron que volverían. Si te animas, podríamos ir al cine mañana.
·         Condicional de cortesía: ¿Querría decirme la hora que es?
·         Condicional de sorpresa: ¡Quién lo diría!
·         Condicional histórico. Expresa acción futura desde el pasado: Más tarde, Felipe II sería rey de Portugal.
·         Condicional de probabilidad (en el pasado): Serían las diez cuando llegaron.

1.1.8.      CONDICIONAL COMPUESTO:
Expresa una acción futura, acabada en relación con un momento pasado: Nos prometieron que, cuando volviéramos, habrían terminado la obra (1º se da la acción de prometer; 2º, la de terminar; y 3º, la de volver).


Uso normal de los tiempos verbales
El presente de indicativo. Es el tiempo de la explicación, descripción y el de las acciones habituales en el presente.
El imperfecto de indicativo. Es el tiempo de la explicación, descripción y el de las acciones habituales en el pasado. Su uso frena la narración.
El pretérito perfecto simple. Es el tiempo de la narración. Cuantos más haya, más rápida es la acción.
El modo subjuntivo es el modo de  la subjetividad, la subordinación

EJERCICIOS
1.      Señala los usos estilísticos o desviados de los tiempos verbales de las siguientes frases, explicando ese uso:

-Nosotros estudiamos en Caldas.
-¿Podría enseñarme el vestido del escaparate?
-Más vale pájaro en mano que ciento volando.
-Queríamos pedirte que nos cambiaras el examen.
-¿Decías algo?
-Estudiarás toda la tarde.
-Habrás estudiado, pero no lo he notado en el examen.
-Isabel II es expulsada de España en 1868.
-Más tarde, su hijo Alfonso XII subiría al trono propiciando la Restauración.
-Años después, Alfonso XIII mantendrá el sistema de los partidos turnantes.
-¡Quién diría que la I República iba a durar tan poco!
-Tú vuelves a casa temprano.
-Prestemos atención.
-Si hubiere algún impedimento para la realización de este matrimonio…
-Siempre ha habido lagunas en el tema de los derechos humanos.
-Las elecciones gallegas, ¿no tocaban el año que viene?
-Las adelantarán a este año…
-Ayer me la encontré y ¿sabes lo que me dice la muy tunanta?
-Quisiera un televisor de 46 pulgadas

-¿Qué hora será?

miércoles, 2 de abril de 2014

comentario a INGLIS PITINGLIS



Inglis pitinglis

.
La mayoría de los niños de mi generación estudió inglés en la escuela, que ya se había impuesto como idioma utilitario; pero la mayoría de las escuelas de la época, quizá porque no sabían qué hacer con sus profesores de francés, seguía brindando al estudiante la posibilidad de elegir el «idioma de la diplomacia». Sor Amor, mi profesora de francés, era una monja ensoñadora y afable, de preciosos ojos glaucos. En las clases de sor Amor recuerdo que llegamos a leer Eugenia Grandet, la novela de aquel titán de la pluma llamado Balzac.

El inglés lo aprendí en clases particulares, primero con un negrito de Sierra Leona llamado Willie que aterrizó en mi ciudad levítica cuando en mi ciudad levítica sólo sabíamos de la existencia de los negros por las películas de Tarzán; más tarde con un zamorano laborioso llamado Benjamín que había emigrado a Londres en su juventud y que con los ahorrillos de media vida montó una academia de idiomas. Con Benjamín, al que apodábamos el Tícher, aprendí los secretos de la gramática inglesa; pero tampoco llegué a soltarme verbalmente, porque ya se sabe que para llegar a hablar un idioma hay que pensar en ese idioma, y mi pensamiento siempre ha sido muy hispánico, casi cazurro de tan hispánico.

Pero, aunque no hablaba una pija en inglés, había llegado a captar el soniquete del idioma, lo cual me permitía fingir con bastante verosimilitud las letras de las canciones de moda. Esto de cantar las canciones en inglés con una letra inventada, una logomaquia de palabras absurdas disfrazadas por un tonillo como de tío que masca chicle a la vez que hace gárgaras, es uno de los «referentes emblemáticos» de mi adolescencia. ¿Quién no ha entrado en una discoteca y se ha puesto a cantar la canción que suena a toda pastilla en un inglis pitinglis macarrónico y demencial? Yo, por ejemplo, fui un fan devotísimo de Michael Jackson, pero jamás se me ocurrió aprenderme la letra de sus canciones; escuchaba los primeros acordes de Thriller y soltaba, enardecido: «Aquechu zriler, zriler bai, chumorrou in de mornin, güen de pipol in de nait», o cualquier otra sandez que se me ocurriera en ese momento, y la verdad es que daba el pego. Ahora todos vamos de modernillos y de políglotas, pero el único idioma extranjero que de verdad hemos manejado con soltura y fluidez es el inglis pitinglis de discoteca.


                     
                                                                   Juan Manuel de PRADA
TEMA

LA DEFICIENTE COMPETENCIA EN INGLES DE LAS ANTIGUAS GENERACIONES
EL INGLÉS SUPERFICIAL DE LAS ANTIGUAS GENERACIONES

Entre las generaciones anteriores el francés era mayoritario en la escuela y empezaba a extenderse el inglés a pesar de la deficiente enseñanza. Algunos se pagaban clases  particulares y lo completaban tatareando canciones en inglés pero nunca llegaron a desenvolverse medianamente bien.
Comentario a " el único idioma extranjero que de verdad hemos manejado con soltura y fluidez es el inglis pitinglis de discoteca".

            El inglés actual se impone universal e indiscutiblemente en casi todos los ámbitos de la sociedad. La necesidad de saberlo y dominarlo constituye para muchos una necesidad fundamental e imprescindible. Esto, sin embargo no siempre ha sido así.
         Para los que hoy tienen 50  y 60 años (Aznar, Ana Botella,  Rajoy, etc.), y aún más jóvenes, les ha sido imposible afrontar el reto de un dominio más o menos aceptable. Más aún, se caracterizan por su incompetencia para expresarse mínimamente, lo cual produce sonrojo entre los ciudadanos más jóvenes. La imagen de Zapatero aislado, incomunicado, en Bruselas lo decía todo. La verdad es que los españoles tienen tradicionalmente miedo a hacer el ridículo. Su "oreja" no está acostumbrada a discernir tantos sonidos vocálicos ya que tiene 5, pero "honradas", lo cual lastra nuestra capacidad para entender el inglés o el francés, por ejemplo.
          Lo que más estimula a aprender inglés es la seducción-atracción que ejerce la música y su facilidad para envolvernos. No es extraño que a través de las canciones, con un idioma tan musical como el inglés, pudiera éste ejercer tanto influjo en aquellas generaciones. Por eso el autor pone tanto énfasis en este  aspecto. Y quienes mejor saben de estas virtudes son los profesores.

         Otra cosa, para concluir, es lo que saben las generaciones más jóvenes, que cuentan con más medios, se sienten más próximos a la civilización anglosajona y han tenido desde muy temprano contacto con el inglés. Es a ellos a los que les atañe terminar con la secular maldición de esta torpeza para los idiomas.

martes, 11 de febrero de 2014

Tema, resumen y tipología de ESTRELLAS

Estrellas
            Pasó a mejor vida la imagen de aquellos padres espantados y aquellas familias casi destrozadas cuando el niño les manifestaba su anhelo de ser pianista, torero, actor de variedades, cineasta o bailarín. Ahora ese deseo no sólo no es visto con malos ojos, sino que lo alienta la propia parentela, desde los padres hasta los bisabuelos. Apenas cumplidos unos meses de edad, ya hay quienes someten a las criaturas a una sesión fotográfica para que el 'book' llegue a una agencia publicitaria que anda buscando actores en un anuncio de pañales. Me pregunto qué peculiares ideas acerca de la educación infantil (o tal vez qué complejos y frustraciones propias) albergan esos progenitores, los mismos seguramente que en cuanto ven crecer al niño o la niña los pasan por inmisericordes 'castings' de películas o concursos de canto y baile. Ya de adolescentes, los llevarán a empujones a las pasarelas de moda y, poco más tarde, a innombrables 'shows' catódicos donde las dotes artísticas dejan su puesto en la escala de los méritos al descaro y la ordinariez. Sin rubor alguno. Con las invariables coartadas del 'lo importante es que haga lo que le gusta' o 'yo le apoyaré en todo lo que él decida', sin preguntarse antes si el niño o la niña han adquirido la facultad de decidir por su cuenta. La imagen de los papás babeando de orgullo -¿o quizá es codicia?- cuando su retoño sube al escenario, una imagen entre enternecedora y terrorífica, plantea profundas incógnitas acerca de nuestro tiempo.
            No me refiero a los valores morales, un concepto abstracto que a estas alturas debe de sonar a chino, sino a algo más específico: a la capacidad de los adultos con hijos para efectuar cálculos matemáticos elementales. Las encuestas cifran en varios millones los padres y madres que desearían para sus hijos el éxito en cualquiera de sus modalidades más o menos faranduleras. Teniendo en cuenta que a ese vértice de la pirámide sólo llega una privilegiada -pero no por ello selecta- minoría, el resultado sólo puede ser uno: la frustración. Es lo que pasa cuando se juega demasiado a la ligera con la permisividad y con el exceso de autoestima. A esta gente menuda con ínfulas de famoso se le han calentado los cascos diciéndole que es estupenda, que se merece lo mejor, que puede comerse el mundo. Luego ya pueden imaginar ustedes el desenlace. Supongo que hay todo un filón de narraciones disparatadas en todas esas vidas echadas a perder bajo los focos, en los márgenes de las revistas del corazón o entre el engañoso polvo de estrellas. Son las novelas de unos monstruos de feria fracasados que fueron expuestos un día por sus padres-mánagers al incierto fulgor de la fama.                   
                                                                            

                                                                                                                   José María Romera


tema:
 Denuncia de la obsesiva explotación artística de  los hijos pequeños

Resumen:
                Si antaño los padres rechazaban el mundo del espectáculo, hoy lo buscan ansiosamente en todas las ocasiones que se les presentan, a lo que no es ajeno el interés pecuniario. Las expectativas que generan en estos hijos pequeños derivarán en una gran decepción frustración para la mayoría.




Tipología.

            La pertenencia al ámbito periodístico resulta clara si atendemos a las referencias a una realidad inmediata (ahora, l. 3), el léxico moderno empleado (book,  castings, shows, padres managers), la compresión forzada del tema a un espacio muy limitado por el medio y el recurso a un título llamativo (estrellas) para llamar la atención de los lectores.
            Por lo que respecta a la modalidad discursiva,  sabemos que es un texto argumentativo- expositivo porque hay una tesis que defender (los padres, interesados, explotan a sus hijos pequeños en el mundo artístico), hay un tipo de argumentación basado en  unos ejemplos que poner (los conocidos socialmente por todos), y una estructura deductiva que empieza afirmando (la parentela alienta este deseo) y termina concluyendo las consecuencias (unos monstruos de feria fracasados). A ello hay que añadir las referencias al lector en las interrogaciones retóricas (¿O quizá es codicia?) o directamente (ya pueden imaginar ustedes, l.28).

    En cuanto al género, dentro del periódico, lo podemos asignar al de opinión, más concretamente al artículo de opinión por las referencias al yo (no me refiero), el léxico valorativo (ínfulas, disparatadas, etc.), la firma de un periodista colaborador como es José María Romera. Además la convivencia de lo coloquial (faranduleras, sonar a chino, calentar los cascos, etc.) , y lo culto (ínfulas, incógnitas, inmisericordes)

jueves, 23 de enero de 2014

Un ejemplo práctico para hacer la tipología textual con Aprender a aprender (I)


Aprender a suspender

EL poeta y profesor Enrique Baltanás prometía hace poco escribir un Elogio del suspenso y adelantaba: "No nos pronunciamos, nuestro juicio sobre alguien lo dejamos en suspenso. Hasta mejor ocasión. Por eso el suspenso no debería llevar nunca nota numérica". Por ahora, los alumnos están en suspense ante la inminencia de los exámenes del primer trimestre. Mientras ellos se esperan lo peor, y yo el luminoso elogio de Baltanás, resulta natural que todos pensemos en los suspensos.
Las incesantes leyes pedagógicas nos proponen que aprendamos a aprender, que aprendemos a emprender, que aprendamos a usar las nuevas tecnologías, a la ciudadanía, a los valores (siempre y cuando democráticos) y a un centón de cosas más. Bien. Según reza el refranero, el saber no ocupa lugar; aunque uno a veces abriga la sospecha de que Luis Cernuda iba mejor encaminado cuando objetó: "El saber ocupa lugar, tanto que puede desplazar a la inteligencia". De todas maneras, eso no afecta a nuestros estudiantes, sino apenas a algunos profesores de las que Borges llamó crédulas universidades. Más cerca nos cae el aviso de Unamuno: "El maestro que enseña jugando acaba jugando a enseñar". Contra la tentación lúdica siempre nos quedarán los exámenes y el riesgo del suspenso.
               Lo explicará mejor Baltanás. Yo solamente quería proponer que, para la nueva reforma educativa, que estará al caer, pues no paran, se contemple otro aprendizaje: aprender a suspender. Las pedagogías modernas descuidan este aspecto, y resulta clave si queremos preparar de verdad a los alumnos para el futuro.
Mi propia experiencia demuestra que la mayor parte del tiempo se lo pasa uno fracasando. Muchos de nuestros proyectos no salen como habíamos pensado o directamente no salen. La vida es una evaluación continua, uf, y al final de la misma, según san Juan de la Cruz, nos examinarán (¡otro examen!) de amor. Lo mejor sería aprobarlo todo y, como mínimo, el examen final, pero no se puede aprobar siempre
La autoestima, el escalón de desarrollo próximo, el progresa (faltaría más) adecuadamente (por supuesto) son muy agradables para todos los involucrados en el proceso de enseñanza-aprendizaje que lo llaman. Sin embargo, acaban dejando a los alumnos inermes ante la vida misma, cuando empiezan a caernos suspensos desde todas las esquinas. Entre otras cosas, deberíamos enseñarles a suspender con dignidad y espíritu de autocrítica y superación.
Ojalá ningún alumno mío se aterrorice al leer este artículo. Al revés, que se regocije. En cualquier caso, aprenderá algo importante: o mi asignatura o, aún más práctico, a suspender. Qué suerte.
                                                                    Enrique  García-Máiquez


2. Clasifique el texto, de manera justificada, según la tipología textual, el ámbito de
uso y el género textual, argumentando la clasificación con, al menos, dos razones
diferentes. (1 punto). 










Tema:
Elogio del suspenso como medio de superación y aprendizaje vital
La necesidad de aprender del suspenso para afrontar la vida
Resumen:
Todo empuja a aprobar. Sin embargo,  del suspenso pueden extraerse enseñanzas positivas para la vida práctica, llena de fracasos: la dignidad, la  autocrítica y el espíritu de superación. Hay que aprender a suspender.

Tipología:
         Las referencias a un  presente muy inmediato (Hace poco…); una terminología muy moderna extraída de la nueva programación (novedades del mundo educativo, aprender a aprender, aprender a usar las nuevas tecnologías…)  y un desarrollo muy  comprimido de un asunto que requeriría más líneas de los que permite un periódico nos indican que estamos dentro del ámbito periodístico. El título llamativo, aprender a suspender, que choca con el sentido común,  y un registro estándar impuesto por el medio son también pruebas evidentes  de la pertenencia a este medio.
      En cuanto al tipo de texto es seguro que estamos ante un texto argumentativo, donde en- contramos una tesis (aprender a suspender), que se respalda con tres tipos de argumentos:
1.       El de autoridad (Baltanás, Unamuno, Cernuda, Borges y san Juan de la Cruz)
2.       El de sabiduría popular (Según reza el refranero…)
3.       El de la experiencia personal (Mi propia experiencia…)

La estructura es de encuadre porque la tesis se encuentra en el tercer párrafo y se repite en el último. Va precedida de una introducción y se reafirma en lo dicho al final del texto.
     A la parte expositiva le corresponden los datos objetivos de las citas y sus autores.
      El uso del plural inclusivo y determinadas aclaraciones dirigidas a los lectores (lo mejor sería…, el suspenso no debería, etc. ) y, en especial, a los alumnos son otras tantas pruebas de lo que decimos.
En cuanto al género podemos decir que es de opinión, y más concretamente un artículo de opinión porque nos encontramos con la subjetividad (¡Uf!, ¡otro examen!, ojalá ningún alumno…). El hecho de que encontremos la primera persona (alumno mío…., mi asignatura, etc.) también avala lo que decimos. El recurso al plural inclusivo (nos examinarán) y la convivencia de oraciones simples, unimembres y complejas dentro del mismo texto nos permiten asegurarlo con total seguridad. Finalmente, la concurrencia en el registro de un léxico coloquial (un centón de cosas más, uf, etc.) con uno culto (inerme, inminencia, lúdica) terminan por confirmar lo que defendemos.

La función que predomina es la apelativa porque se pretende convencer al lector de algo que aparentemente va en contra del sentido común. La expresiva y la referencial quedan en segundo lugar.