domingo, 24 de enero de 2016

LA VIRGEN DEL PILAR DICE y la estilística de las formas verbales


junio 2012

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La Virgen del Pilar dice*
Tuve una revelación. De pronto, lo vi todo con una claridad tan pasmosa que hasta creí que iba a perder el equilibrio. No todo el mundo tiene la suerte de tener revelaciones. Es un don, y como todos los dones, una lotería. Hay gente que tiene revelaciones viendo, qué sé yo, el cañón del Colorado o las inmensas llanuras de Ohio.. Ocurrió cuando en la soledad de mi sofá contemplé al equipo de The artist recibiendo el Oscar a la mejor película. Fue, digo, en ese feliz momento en que la ceremonia tocaba a su fin cuando me di cuenta de que los americanos babean con los franceses. Quieren ser franceses aunque vivan su deseo en silencio. Se pasan la vida afeando su conducta anárquica, su arrogancia, su tendencia incorregible al fumeteo, la irreprimible salidez de los hombres, analizan ese misterio por el cual las mujeres comen quesos por la noche y llegan a la tumba amojamadas, sin un gramo de grasa; se burlan de su acento, pero, ay, ponle a un americano una palabra francesa en la boca y la degustará como un bombón. Pero, en el fondo, bajo la indignada reacción, se percibe siempre un tufillo de envidia.
Ay, quién pudiera saber disfrutar de la vida como ellos. Beber vino a diario y no ser alcohólico, comer quesos cremosos con higos y nueces y pan y chocolate y no ser gordo, fumar en casa de un amigo sin pedir permiso ni ser considerado un depravado, gastar en cremas y peluquerías sin sentirse culpable, tener escarceos fuera del matrimonio sin ser por ello apartado de la carrera política, darle un cachete a un niño y no por ello ser acusado de maltratador, tener el derecho a decirle a tu criatura que eres tú quien pone las reglas, así que vete a tu cuarto mientras hablo con la visita: ser francés, en suma, que también es una lotería, como tener revelaciones. Yo tengo mi propia experiencia al respecto: anduve una semana de visita por liceos franceses y disfruté viendo cómo los niños llamaban de usted al profesor y cómo intervenían educadamente en la charla. Pero no lo conté ni lo contaré nunca porque aquí también nos enfadamos si alguien pone en cuestión a nuestros niños. Y más nosotros, que tuvimos una oportunidad histórica de ser franceses, pero, como todo el mundo sabe, la Virgen del Pilar estuvo en desacuerdo.
* La Virgen del Pilar dice / que no quiere ser francesa…” (Fragmento de una jota aragonesa popular)
ELVIRA LINDO


Estilística de las formas verbales

            Puesto que los artículos de opinión en la prensa se plantean de forma dialogizante con los lectores, no es extraño que , en cuanto a las formas personales del verbo, encontramos las siguientes características:
·         1ª persona: tuve (l.1), lo vi (l. 1), qué se yo (l.3), etc.
·         Tú genérico: Ponle a un americano (l. 4), eres (l. 25), vete (l. 25), etc.
·         Nosotros inclusivo: nos enfadamos (l. 31),tuvimos (l. 32), etc.
             Frente a ello, en partes más expositivas se encuentra la 3º persona (se percibe, l. 17) y numerosos infinitivos impersonales: tener escarceos (l. 22), sin pedir (l. 20), sentirse culpable (. 22), etc.
 En cuanto a los tiempos verbales, encontramos el pret. perfecto simple dominando en el primer  párrafo-
. su presencia se explica en la anécdota a partir de la cual se inicia el texto: tuve una revelación (l.1), lo vi todo (l. 1), creí (l. 1), etc. También lo encontramos al final del texto para contar nuestra anécdota.
             -a la parte expositiva le corresponde un presente durativo. quieren ser francés (l. 10), se perciben (l. 17), Yo  tengo (l. 27), etc.  Su aparición corresponde con el ánimo de explicar una situación actual.
             También aparecen algunos imperfectos (Llamaban, l. 29)), intervenían (l. 21), que obedecen a las explicaciones y descripciones de situaciones en el pasado.
            En cuanto a la voz pasiva, una sola muestra (ser considerado) corresponde al uso elaborado y al registro culto.
            Por lo que al modo se refiere, sólo se encuentra un subjuntivo en una frase desiderativa (pudiera saber, l-1), que se fundamenta en el deseo de no querer afirmar con arrogancia las opiniones personales.
    En resume, se trata de un texto  argumentativo-expositivo en el que se hace un planteamiento dialogizante con lo lectores, lo cual explica tanta diversidad de formas verbales.



miércoles, 13 de enero de 2016

Las perífrasis verbales y el registro en EL PENSAMIENTO EN "PACK"

Las perífrasis  verbales  en EL PENSAMIENTO EN "PACK"

                Las perífrasis son combinaciones de dos verbos que se convierten en uno solo con una matización añadida. Esta matización Se aplica al desarrollo de la acción (aspectual) o al punto subjetivo con que el hablante contempla la relación del sujeto con el  verbo (modal). En nuestro caso, una artículo de opinión, las especialmente relevantes son las modales.
                En el texto encontramos las siguientes perífrasis:
·         tengo que estar (l.2): perífrasis modal de obligación.
·         acabo de mencionar (l.2): perífrasis aspectual terminativa
·         he de apoyar (l.6): perífrasis modal de obligación.´
·         no puedo ser (l.8): perífrasis modal des posibilidad o permiso.
·         pueda tener (l. 12): perífrasis modal des posibilidad o probabilidad.
·         tengo que abrazar (l. 18): perífrasis modal de obligación.
·         vino a sustituir (l. 19): perífrasis modal de probabilidad.


                Como se puede ver solo hay una aspectual. Las otras son modales de obligación o de posibilidad. Las primeras se justifican en la denuncia de esa obligación impuesta por las ideologías monolíticas y la segundas con la posibilidad de existencias de alternativas diferentes a  capaces de romper los bloques ideológicos. En vez de afirmar con rotundidad el autor presenta su tesis como una propuesta posibilista para ser discutida.

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El registro en EL PENSAMIENTO EN "PACK"

    Los artículos de opinión de la prensa suelen construirse con un planteamiento dialogizante. El autor busca acercarse a los lectores intentando convencerles con un estilo personal y cercano. Lo cual explica que convivan en el texto dos registros  que, en otro ámbito, serían incoherentes: el coloquial y el culto.
                Así, podemos encontrar a nivel morfológico que el registro coloquial se manifiesta con la referencia a la primera persona (a mi modo de ver), con un  yo genérico y coloquial (si soy de izquierdas...), con el plural inclusivo (vivimos unos tiempos), y con el acortamiento de palabras como progre o pseudoprogre.
                En el plano léxico son compatibles aquí cultismos (tópica, fructífero, monolítica o Descartes) con expresiones coloquiales (a muerte, como la peste) o, simplemente, los apócopes ya mencionados.
                En lo que a la sintaxis se refiere, podemos señalar oraciones unimembres ("Por qué?" (l.8) y "¿certeza de qué o de quiénes? (l. 16)" ), propias del registro coloquial, conviviendo con oraciones compuestas no excesivamente complejas. La más compleja podía ser la de la línea 4 (si soy de derechas,...., por ejemplo).

                En definitiva, estamos ante un texto planificado en la estructura, con ortografía y sintaxis correcta,  escrito en un registro estándar (sin coloquialismos y localismos), porque así lo exigen los medios de comunicación. El texto, por lo tanto,  es evidente que va dirigido a un público muy amplio, a alguno de cuyos lectores  la única referencia dificultosa que  se le puede presentar es la referencia al filósofo Descartes. El registro tiene una dificultad media.

jueves, 7 de enero de 2016

Tema, resumen y soluciones a NO NEGATIVO



                                          No negativo

Últimamente el idioma se nos está complicando más de la cuenta allá donde menos podíamos esperar. El lío se produce con dos monosílabos que creíamos elementales. El sí y el no. O, si lo prefieren, la afirmación y la negación, lo positivo y lo negativo. Parecían dos nociones manejables, pero dejan de serlo cuando uno lee, por ejemplo, la noticia de que el ciclista Astarloza ha dado no negativo en el contraanálisis de sangre. Todos entendemos que quiere decir dopado, o, si lo prefieren, positivo; pero entonces, ¿por qué someter las palabras a la incertidumbre de estos acertijos? No hay ninguna necesidad de sumar dos negaciones para construir una afirmación, y sin embargo es lo que se hace, como si de esa manera el positivo del deportista fuera más venial, menos culposo. En el mismo orden de cosas, la medicina empieza a llamar 'heridas incompatibles con la vida' a lo que antes eran, tajantemente, heridas mortales. Negar para afirmar, otra vez.
Por supuesto, todo esto es producto de la vieja obsesión eufemística. Las palabras ya no están para designar a las cosas con la mayor precisión posible, sino para dulcificar lo hiriente y enmascarar lo feo y lo dramático. Cuando algo nos incomoda, en vez de hacerle frente o tratar de cambiarlo resulta mucho más sencillo intervenir sobre las palabras que lo designan. Piensen en ese crecimiento negativo del que nos hablan tanto los economistas y los políticos. «El PIB de Italia registrará un crecimiento negativo del 5,2% en 2009»; o, este es ya para troncharse, «el IPC ha crecido un menos 0,2 puntos». ¿No existía el verbo «decrecer»? U otros verbos como menguar, bajar, reducirse, caer. Si una cosa aumenta de tamaño, crece. Pero es difícil entender que también crezca al encogerse. Y así el lenguaje va perdiendo su silueta diluido en la bruma, zarandeado por estos giros tan innecesarios como diabólicos que lo van haciendo irreconocible.
Tal vez de eso se trata, de confundirnos poquito a poco hasta que todo sea uno y lo mismo, y las palabras, como decía el Humpty Dumpty de Carroll*, signifiquen lo que cada uno quiera que signifiquen. Nos guste o nos disguste. Sí o sí (otra moda que se las trae, ésta de la falsa alternativa entre dos afirmaciones iguales). Por de pronto, la verdad matemática ya se tambalea desde que no sabemos qué es más y qué es menos, dónde está lo positivo y dónde lo negativo. Ya falta poco para que logremos no distinguir entre lo cierto y lo falso.

                                                                                        José María Romera


*Esta cita fue eliminada en el examen











Tema: el abuso creciente de eufemismos para confundir a la sociedad
Resumen:
 Cada vez aparecen más expresiones eufemísticas cuyo único objetivo es disfrazar la realidad en múltiples campos de la actividad social en vez de afrontar los problemas. Hay gente que quiere manipular a los ciudadanos para que no  entiendan lo que pasa de verdad.
Tipología: Un título abiertamente llamativo (No negativo), la firma de un colaborador habitual de El Correo, el uso de expresiones modernas (dopado, no negativo, crecimiento negativo, etc.) y la referencia a una realidad relativamente reciente (últimamente…) nos llevan inequívocamente a pensar que estamos delante de un texto perteneciente al ámbito periodístico.
                El uso repetido del plural inclusivo (se nos está complicando), la defensa de una tesis (los crecientes eufemismos consiguen confundirnos), la estructura deductiva que se sigue y los tres ejemplos prácticos conocidos por todos de los que se vale su autor para una mejor demostración de aquello que  defiende nos permiten incluir este texto dentro de la modalidad argumentativa- expositiva. A la parte expositiva le corresponde los ejemplos objetivos que utiliza.
    La convivencia del nivel culto (monosílabos, eufemístico, etc.) con el nivel coloquial (troncharse)  es una prueba  de la pertenencia del texto al subgénero de artículo de opinión. Otras pruebas que así lo avala es el uso del vocabulario valorativo y literario (diluido en la bruma, zarandeado, diabólico, etc.). Finalmente el hecho de encontrar una sintaxis simple (el sí y el no) compatible con una sintaxis más compleja confirman lo dicho anteriormente. Además, no podemos pasar por alto las preguntas retóricas (¿No existía el verbo decrecer?) y las continuas explicaciones dirigidas a los lectores (Piensen en ese crecimiento negativo…, y así el lenguaje.., Las palabras ya no están para…, etc).
En el texto domina la función apelativa porque lo que se busca es convencer a los lectores de la perversión ideológica y el peligro que implica la confusión eufemística.

3- Identifique los campos semánticos más relevantes del texto e indique su relación en el tema del texto:
Simplificación: menguar, bajar, reducirse, caer
Negación: negación, lo negativo, el no
Afirmación: afirmación lo positivo, el sí
Los eufemismos  no hacen más que simplificar la realidad, negar la complejidad de la vida. El eufemismo, con su positivismo, encubre  lo que realmente pasa. Si en ciertos casos tiene justificación por ser más cortés, más fino o más educado; en otros casos, utilizado por el poder, se pueden volver perversos para poder entender el mundo. Dado el tema, está más que justificado la aparición de los campos arriba señalados.

b) Identifique los eufemismos que aparecen en el texto y la palabra o expresión a la que sustituyen (1 punto)
Eufemismos: no negativo / dopado; crecimiento negativo / retroceso de la producción; incompatibles con la vida / mortales


lunes, 23 de noviembre de 2015

Propuesta de solución para EL CÁNCER DE LA GILIPOLLEZ




El cáncer de la gilipollez

          Hace poco, en el correo del lector de un suplemento semanal que no era éste -aunque aquí podamos ser tan gilipollas como en cualquier otro sitio-, a un columnista de allí, Javier Cercas, lo ponían de vuelta y media porque, en el contexto de la frase «el nacionalismo ha sido el cáncer de Europa», usaba de modo peyorativo, según el comunicante, la palabra cáncer. Y eso era enviar «un desolador mensaje» e insultar a los enfermos que «cada día luchan con la esperanza de ganar la batalla». Y, bueno. Uno puede comprender que, bajo efectos del dolor propio o cercano, alguien escriba una carta al director con eso dentro. Asumamos, al menos, el asunto en su fase de opinión individual. El lector no cree que deba usarse la palabra, y lo dice. El problema es que no se limita a expresar su opinión, sino que además pide al pobre Cercas «que no vuelva a usar la palabra cáncer en esos términos». O sea, lo coacciona. Limita su panoplia expresiva. Su lenguaje. Lo pone ante la alternativa pública de plegarse a la exigencia, o -eso viene implícito- sufrir las consecuencias de ser considerado insensible, despectivo incluso, con quienes sufren ese mal. Lo chantajea en nombre de una nueva vuelta de tuerca de lo política y socialmente correcto.
            Pero la cosa no acaba ahí. Porque en el mentado suplemento dominical, un redactor o jefe de sección, en vez de leer esa carta con mucho respeto y luego tirarla a la papelera, decide publicarla. Darle difusión. Y así, lo que era una simple gilipollez privada, fruto del natural dolor de un particular más o menos afectado por la cosa, pasa a convertirse en argumento público gracias a un segundo tonto del culo participante en la cadena infernal. Se convierte, de ese modo, en materia argumental para -ahí pasamos ya al tercer escalón- los innumerables cantamañanas a los que se les hace el ojete agua de regaliz con estas cosas. Tomándoselas en serio, o haciendo como que se las toman. Y una vez puesta a rodar la demagógica bola, calculen ustedes qué columnistas, periodistas, escritores o lo que sea, van a atreverse en el futuro a utilizar la palabra cáncer como argumento expresivo sin cogérsela cuidosamente con papel de fumar,,[….] Sin contar los miles de demandantes que podrían protestar, con pleno derecho y libro de familia en mano, cada vez que en España utilizamos la expresión hijos de puta.
                                                                                                                  Pérez Reverte

                                                                                        
Tema y resumen (2 puntos)

 Clasifique el texto, de manera justificada, según la tipología textual, el ámbito de uso y el género textual, argumentando la clasificación con, al menos, dos razones diferentes. (1 punto).

Comentario personal de 30 líneas como mínimo sobre “El lector lo chantajea en nombre de una nueva vuelta de tuerca de lo política y socialmente correcto”, argumentando a favor o en contra utilizando la expresión lingüística adecuada, con coherencia y cohesión, riqueza léxica, variedad sintáctica y corrección ortográfica (3 puntos).

Explique el significado de estas palabras o expresiones en su contexto: libro de familia, peyorativo, mentado, demagógica, panoplia expresiva,. (1 punto)
La deixis situacional. (1 punto)



                                                    RESPUESTAS

Tema: 
-La intolerable censura al uso metafóricamente peyorativo  de las palabras
-Crítica al uso metafóricamente peyorativo de la palabra cáncer.
-Crítica a la imposición del lenguaje políticamente correcto


Resumen: Un lector se queja al director de un periódico del uso peyorativamente metafórico  de la palabra “cáncer” por parte de un columnista. Una opinión personal que debería haber quedado en mera anécdota se puede convertir en seria polémica al publicarse y llegar a coaccionar a los articulistas.  Es un despropósito querer censurar las metáforas habituales.


Clasifique el texto, de manera justificada, según la tipología textual, el ámbito de uso y el género textual, argumentando la clasificación con, al menos, dos razones diferentes.
               No hay más que ver las primeras referencias a un pasado reciente (hace poco), encontrarse con un asunto periodístico y comprobar que está firmado por Pérez Reverte, un consagrado escritor y colaborador de la revista XL SEMANAL para incluir este texto dentro del ámbito periodístico.
               Defiende su autor una tesis clara (no se pueden censurar las metáforas lexicalizadas). Se vale de un ejemplo concreto (la censura a Javier Cercas) y se llega a la conclusiones final (la tesis). Un texto de estructura típicamente inductiva.  Dentro de él hay una parte narrativa ceñida a contar la anécdota y, en menor medida, una parte expositiva.   Por tanto, lo clasificaremos de narrativo-argumentativo-expositivo.
               Dentro de los géneros, podemos decir que es abiertamente subjetivo y polémico, por lo cual nos resulta fácil encasillarlo dentro de los de opinión, más concretamente un artículo de opinión o columna. El tono coloquial y llamativamente vulgar en bastantes ocasiones (hijos de puta), impropio de otras secciones del periódico; la alusión a los lectores (calculen ustedes); los esfuerzos por convencer (Pero la cosa no acaba ahí) y el uso del plural sociativo (asumamos) son, entre otras, las pistas que nos permiten clasificar así el texto.
               En él se persigue convencer a los lectores (función apelativa) y manifestar la tajante condena de su autor (función expresiva). El registro es estándar (no hay dialectalismos ni localismos) y formal (corrección estructural, gramatical y ortográfica), si obviamos la concentración de coloquialismos y vulgarismos voluntariamente puestos por su autor como manifestación del estilo faltón que lo caracteriza: una pose literaria más que un texto vulgar   


Comentario personal

               Lo social y políticamente correcto es un concepto muy prodigado en nuestro discurso social. Está de moda en una sociedad que no busca confrontación y hace gala de buenos modales. En principio es aceptable si las formas no se apoderan del contenido y llegan a enmascarar la realidad. Las metáforas son plásticas y ayudan a percibir la realidad de modo más vivo. Tenemos derecho a vivir literariamente siempre que no pretendamos ocultar la realidad
               El problema  no es de las palabras: es de la gente, la sociedad. Hay realidades que nos atemorizan, la muerte y la enfermedad se encuentra entre ellas. La clave está en que, frecuentemente,  por no mentar la realidad fea, ingrata  o temible preferimos tamizarla con el tabú, creyendo, con ello, haber neutralizado lo que nos inquieta.  Las metáforas lexicalizadas se sirven de estos tabús sin mayores preocupaciones porque aluden indirectamente a otra realidad y abren el camino a la imaginación. Pretender censurar esta posibilidad significa acabar con la libertad del hombre.
               Es verdad que, en algún caso, una metáfora puede ser peyorativa especialmente si, en el  cambio, el referente pasa de persona a cosa o a animal, que no es el caso. Es verdad que alguna metáfora, de tan usada, puede llegar a no decir nada, pero en concreto, la que se nos plantea como polémica, en nada rebaja la dignidad de la persona que sufre un cáncer; sino que pone en entredicho y subraya un cierto modo de proceder perverso y dañino de la propia enfermedad no del enfermo. Nada más.
               En definitiva, lo que queremos defender es el derecho a la libertad de expresión y manifestar nuestra total disconformidad con aquellos que pretenden ver fantasmas que solo existen en sus cabezas. Sin estas metáforas de uso generalizado  arruinaríamos la imaginación, la cultura y, seguramente, la parte más sugestiva de la lengua.



El registro

     El registro es una formula compleja que elige el hablante para comunicarse con  su interlocutor teniendo en cuenta la situación, el contexto, la intención , la relación social que media entre los dos, el interlocutor , etc. En este caso la comunicación se plantea entre el autor y los lectores de un medio de comunicación como es la prensa con el ánimo de entretener y convencerlos. Se le exige el registro estándar o medio, en el cual hay una planificación y un sometimiento a las reglas ortográficas, a la presentación, al espacio limitado y a una cierta estructura para desarrollar un texto argumentativo. No hay que olvidar que estos textos hacen un planteamiento dialogizante de las cuestiones. En estas circunstancias está permitido, para atraer a los lectores, que el registro culto conviva con cierto registro coloquial, de  los cuales encontramos los siguientes rasgos concretos:

   -A nivel léxico  encontramos coexistiendo el léxico culto en palabras como peyorativo , demagógico, implícito  con palabras coloquiales como cantamañanas y  tonto del culo.  También el uso de palabras baúl: y eso  (5), eso viene implícito (15), la  cosa no acaba ahí (16), afectado por la cosa (19)
   -A nivel sintáctico encontramos una sintaxis compleja como la oración del primer párrafo que ocupa 4 líneas y media, propia del registro culto contrastando con las oraciones unimembres y simples (su lenguaje, darle difusión, pero la cosa no acaba ahí), propias del registro coloquial. El abuso de nexos coordinantes simples (y, bueno, Y así, y lo dice) reflejo también de la improvisación coloquial.
   -A nivel morfológico encontramos el uso del plural inclusivo (asumamos, utilizamos, etc.) y, en cambio, el tratamiento de respeto a los lectores (calculen ustedes), que choca con el tono familiar de tantas expresiones. Por contra el autor aparece bajo forma coloquial: "uno puede".
   -A nivel fonológico es cierto que predomina la entonación enunciativa pero se encuentran dos oraciones exhortativas (Asumamos, calculen ustedes)
   -A nivel ortográfico y textual este cumple con las exigencias formales de corrección, como tiene que ser en un texto formal en los medios de comunicación, y de adecuación, coherencia y cohesión.

         Por último, lo que más nos llama la atención de este texto es el recurso abundante a los vulgarismos, de difícil explicación en un texto periodístico.

Tenemos que decir que Pérez Reverte manifiesta especial inclinación por las palabras malsonantes como hijos de puta, gilipollez y expresiones coloquiales como se le hace el ojete agua de regaliz que son de difícil aceptación por los lectores. Hay que verlo como una pose, un estilo particular  que busca escandalizar a los lectores antes que ver vulgarismos propiamente dichos.

Modalización

 Es la expresión de la subjetividad del texto, la cual se manifiesta de la siguiente manera:

metáforas: cadena infernal (21), panoplia expresiva (13)
sustantivos valorativos: cantamañanas
adjetivos valorativos:  demagógica bola (26), pobre Cercas (10), insensible,                        despectivo, simple gilipollez, etc.
verbos valorativos: chantajea, coacciona (14,11)
plural inclusivo: podamos ser (82), utilizamos (29)
Referencia al yo con la fórmula "uno puede" (7)
focalización con comillas. "un desolador mensaje"
focalización con guiones : eso viene implícito ,  "ahí pasamos ya al tercer escalón".
perífrasis de posibilidad:  podamos ser (2), podrán protestar (28)
marcadores de valoración personal: además  (10)
Hipérbole: innumerables cantamañanas (32)

El registro

El registro es una formula compleja que elige el hablante para comunicarse con  su interlocutor teniendo en cuenta la situación, el contexto, lo que pretendemos, la relación social que media entre los dos, a quién se lo decimos, etc. En este caso la comunicación se plantea entre el autor y los lectores de un medio de comunicación como es la prensa con el ánimo de entretener y convencerlos. Se le exige el registro estándar o medio, en el cual hay una planificación y un sometimiento a las reglas ortográficas, a la presentación, al espacio limitado y a una cierta estructura para desarrollar un texto argumentativo. En estas circunstancias está permitido, para atraer a los lectores, que el registro culto conviva con cierto registro coloquial, del cual encontramos los siguientes rasgos concretos:

léxico valorativo coloquial: cantamañanas (22)
plural inclusivo: utilizamos (25), podamos ser (2), pasamos al tercer escalón  (22)
referencia al yo dialógico en forma de "uno puede" (7)
Cierre indefinido: lo que sea (25)
Oraciones simples: Pero la cosa no acaba ahí (16), Darle difusión(18)
Expresiones coloquiales: Lo ponían de vuelta y media (3)

Palabras baúl: y eso  (5), eso viene implícito (15), la  cosa no acaba ahí (16), afectado por la cosa (19)
la cohesión semántica

         La cohesión semántica es consecuencia de la propia unidad con que ha sido concebido el texto. Al versar sobre un tema y una tesis concreta, es lógico que se desarrollen una serie de relaciones semánticas, que aquí se manifiestan:
Campos semánticos como:
·        profesionales mediáticos: columnistas periodistas, escritores (l. 25).
·        expresiones malsonantes: hijos de puta, tontos del culo, gilipollas, etc.
campos conceptuales como:
·        La prensa:,  correo, lector, suplemento, etc.
·        lingüístico: contexto, lenguaje, expresión.
·        Sinonimia: privada, particular
Antonimia: privado, público
Repetición: cáncer (6 veces), dolor (2)
Derivación: expresión, expresivo / gilipollas, gilipollez
Sinonimia correferencial: el comunicante, el lector


la deixis textual y situacional

La deixis es una forma de intensificar la unidad del texto mediante referencias internas al propio texto (la textual) y referencias a la situación comunicativa (situacional)
         En lo que se refiere  a la deixis textual podemos encontrar,
pronombres personales anafóricos: lo (l. 4)  y lo  (l. 12)por Javier Cercas
pronombres demostrativos: éste (l. 1) por el suplemento semanal,  eso ( l. 5) por usar la palabra cáncer, eso (l. 8) por el dolor propio, etc.
posesivos: su lenguaje (l. 12)
adverbios de lugar: ahí pasamos al tercer escalón (l. 22), pero la cosa no acaba ahí (l. 16)

 En lo que se refiere  a la deixis  textual podemos encontrar,
Espacial: España,(l. 29) , aquí (l. 1)
Temporal: hace poco, y los tiempos en presente de indicativo.
Personal:
·        La 1ª persona en el plural inclusivo: utilizamos (l. 25), podamos ser (l. 2), pasamos al tercer escalón  (l. 22) y bajo la forma  de uno puede comprender (l. 7)
·        La 2ª persona está en el plural sociativo ya mencionado y en la deixis social de calculen ustedes (25)

·        La 3ª persona está en Javier Cerca, el lector, los periodistas, la gente, etc.

domingo, 18 de octubre de 2015

Elementos que expresan la subjetividad y soluciones a ¿QUÉ ESTÁ HACIENDO FACEBOOK CON NUESTRAS MENTES?


Tema: Crítica a la simplificación mental de Facebook
Resumen:
 En Facebook se propician las disyuntivas afectivas más simples, circunstancias que llevan   al autor  al intento de abandono de esa red social, lo cual es imposible del todo. Especialmente si la empresa sigue obteniendo  beneficios de esa participación pública para expresar la complacencia o el rechazo.
Reconozca los elementos lingüísticos que expresan la subjetividad en el texto.
En los textos de opinión conviven la función expresiva y la apelativa habitualmente. La primera, que refleja la actitud de decepción y hastío de su autor,  se expresa bajo diferentes formas en este texto:
1. Léxico valorativo:
·         sustantivos:  desfachatez(l.2), maldad(l.12), insulto (l.12)
·         b)adjetivos: sagrada, crueles, arbitrarias, tremenda competente, etc.
2. Figuras literarias: reválida (metáfora, .12), sagrada revelación (ironía l.8), ; como si fuera un papagayo, (comparación, (l.30); me gusta/no me gusta, (anáfora); se me retiró el deseo, (anáfora),  etc.
3. Modalidad oracional:
·         ¿Qué está haciendo.....nuestras mentes?: modalidad interrogativa (título)
·         ¿Por qué....Facebook?: modalidad interrogativa (l.1)
·         Que me perdonen: modalidad desiderativa (l.19)
4. a)Presencia de la primera persona: Me asombré (l.1), se me retiró(l.3), yo, (l.17) etc.
     b)Presencia del plural inclusivo: nuestras mentes (título)
5. Perífrasis modal: pueda avisar (l.17).

6. Alternancia en el registro del léxico coloquial y culto: tremebundo (coloq.), quitarse de   (coloq) y disyuntiva (culto).

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Pregunta 5 A

Corresponde este fragmento a la parte quinta, capítulo 8,  de la novela titulada "El árbol de la ciencia", escrita por Pío Baroja. La obra fue publicada en 1911 y  el tiempo de ficción transcurre en los años previos al desastre de Cuba y momentos posteriores, hecho mencionado  en la propia novela.  Es la tercera novela de la trilogía de La raza, compuesta por La dama errante (1908), La ciudad de la niebla (1909)y la novela que nos ocupa. Para entonces Baroja era un consumado escritor de novelas. Había escrito 17. Su protagonista es un  estudiante de Medicina que va a iniciar  su carrera en Madrid y va experimentando una serie de decepciones y desencantos mientras quiere encontrar un significado a la vida. En este sentido podemos decir que es un trasunto de la vida de Baroja. Cuando más tarde publique sus memorias, lo hará repitiendo muchos fragmentos de esta novela.
       En este fragmento se puede ver otra decepción más del protagonista que hay que sumar al desencanto por la sociedad y el estado de la universidad de aquella época, tema recurrente en los autores de esta generación. Para el protagonista la ciencia no ayuda a dar un sentido o una explicación a la vida y el que así lo quiere hacer no encontrará más que sufrimiento. Esta visión pesimista de la vidad como impulso vital descontrolado y competitivo del ser humano, para el cual no hay remedio, había sido desarrolLada por el filósofo alemán Schopenhauer y será compartida por el protagonista y por Baroja mismo. Ante esa imposibilidad solo cabe distanciarse de las pasiones y ambiciones mundanas para conformarse con un destino modesto y con la compasión ante la contemplación de casos de crueldad y sufrimiento humano. En estas circunstancias se alcanza la ataraxia, equilibrio muy frágil, que se romperá rápidamente para nuestro protagonista después de haberlo conseguido costosamente.Es una especie de pesimismo existencial que llevó a Baroja al escepticismo y a la inacción.

jueves, 15 de octubre de 2015

Los exámenes de los últimos 5 años y los criterios de corrección

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martes, 6 de octubre de 2015

SOLATERAS Y TAL: TEMA, RESUMEN Y REGISTRO

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Cuando no comprendes el significado de las palabras, no comprendes el mundo. Estás entre ciego y sordo. Un lenguaje contiene y expresa un sentido de la vida. Un idioma implica un modo de vivir. Todo esto es sabido, aunque discutible en los matices.El otro día nos desayunábamos en titulares con que los dos chicos de Málaga habían muerto en una fiesta rave. ¿Rave? Ni idea. Pero ya nos lo van explicando. Viene del inglés, juerga, delirio, masiva juerga delirante con música electrónica a cargo de pinchadiscos. Djs, para que me entiendas. Al parecer, hace años que se habla de esto en los suplementos culturales para jóvenes de los periódicos, pero como uno ya no es joven y tiene otra idea de la cultura, pues no lee estos suplementos, o cuando los lee no se entera, o cuando se entera, luego se le va el santo al cielo y se olvida.

El actor y cantante Nancho Novo debuta en la dirección escénica con Confesiones sexuales de un solateras. ¿Solateras? Humildemente lo digo, primera noticia. No me cosco. Pero el enigma es más fácil: solateras suena a solitario. Y así es, en efecto. Recurro al Ramoncín, o sea, a El nuevo ocho cheli. Diccionario de jergas, y el Ramoncín casi tan útil como el Casares o el María Moliner, no me falla. Ahí viene lo de solateras perfectamente explicado.

Mi hijo Daniel me decía hace poco que nada hay tan patético como un padre que se hace el moderno y el próximo, el puesto al día, a base de decir molar, guay y cosas por el estilo. Yo le dije que de acuerdo, en parte, pero que parara el carro, que se iba a enterar: los que sin ser jóvenes no somos viejos, ni por asomo, empleábamos ese lenguaje, u otro parecido, en los 80, y, como muy bien sabe Ramoncín, el cheli y algunas jergas juveniles se nutren de hablas viejísimas, que van del Siglo de Oro al sainete, pasando por Valle-Inclán. Si te descuidas lo de solateras ya está en Valle, y no lo pillé cuando lo leí.

Rave, solateras y pongamos que yihab. Y añadamos, a discreción, lo que queramos. Está lo que viene del inglés, lo que viene del casticismo español por resumir y lo que viene de todo lo que nos viene. Ahí, en el habla, en la mismísima punta de la lengua, fragua la diversidad, el multiculturalismo, el mestizaje o como quieras llamarle, sin ganas de meterte en líos, que, te pongas como te pongas, son un hecho, una realidad, una experiencia y un gato al que poner cascabel. Y, si no estás al loro, es que no te enteras Contreras. No hablas, luego ni ves ni oyes. Si dices cómo me hablas estás diciendo de qué me hablas. No comprendes, y te vas quedando solateras total.

                                                                                                                   Manuel HIDALGO

Tema:
Necesidad de conocer la jerga juvenil moderna para entender la realidad
Resumen
La lengua es expresión de la manera colectiva de ver el mundo. Hay muchas palabras importantes en la jerga juvenil. Siempre ha sido así. De muy diversas procedencias nos llegan palabras cuyo significado hay que saber para entender lo que pasa.

El registro es la forma compleja que se escoge para comunicarse con los demás de acuerdo con el medio, la situación comunicativa, la relación social, los fines que se persiguen y lo que se quiere obtener. En este caso debemos tener en cuenta que estamos con un texto escrito publicado en los medios de comunicación destinado a un público amplio al que se le busca convencer de una determinada idea sobre un tema no especializado. El registro que se emplea, por lo tanto,  es el estándar o medio, lo  que permite recurrir, en este subgénero de opinión,  a determinadas características coloquiales como son:

remate o terminación genérica, indefinida: y tal (en el título)
tuteo genérico: no comprendes (l.1)
plural inclusivo: nos desayunábamos (l.4)
léxico coloquial: chicos (l.4)
pregunta retórica: ¿Rave? (l.5)
oración unimembre: ¿Rave? (l.5), ni idea (l.5).
juicios maximalistas: ni idea  (l.5)
aclaraciones destinadas al receptor, tuteado en este caso: para que me entiendas (l.7)
Uso de uno por yo: uno ya no es joven (l.9)

expresiones coloquiales. se le va el santo al cielos (l10)